La periodista independiente Camila Acosta ha publicado una serie de fotos durante su recorrido por el Cementerio de Colón que hielan la sangre.
Cientos de restos humanos, agolpados unos sobre otros, han sido dejados a la suerte del tiempo en lo que parece ser un cuarto alistado a duras penas para ese objetivo. Más bien, según el tratamiento que se les ha dado, parecen ser considerados desechos humanos. La periodista lo explica en breves palabras.
«No es el Holocausto, es el Cementerio de Colón, en #LaHabana, #Cuba«, escribió Acosta, quien reporta habitualmente para el medio digital Cubanet.
«En el icónico cementerio de Colón, en La Habana, restos humanos permanecen abandonados como si fueran escombros. Las imágenes te dejan sin aliento, y exponen la desidia, la falta de humanidad y de respeto por nuestros antepasados», añadió.
El Cementerio de Colón está considerado uno de los principales camposantos de Cuba y patrimonio histórico nacional. Durante los últimos tiempos se han incrementado las denuncias sobre su avanzado estado de deterioro, que ha generado preocupación entre los cubanos.

Reportes recientes y testimonios difundidos en medios y redes sociales describen un escenario marcado por tumbas abiertas, estructuras dañadas y restos humanos expuestos, en lo que muchos califican como una situación crítica de abandono y desidia por parte de las autoridades correspondientes. Igualmente han sido denunciados robos y asaltos a turistas y cubanos que han visitado el camposanto.
Entre los factores que agrava la situación es la crisis económica y energética que atraviesa Cuba, la cual ha impactado servicios básicos, incluyendo el transporte funerario, la disponibilidad de ataúdes y el funcionamiento de crematorios, de acuerdo con declaraciones de autoridades.
Sin embargo, la mayoría de las denuncias sitúan la desidia y el desinterés como la principal causa de la falta de ética yacente en el abandono y el tratamiento que se le da a los restos humanos en este cementerio emblemático de la isla y reconocido mundialmente por su preciada arquitectura, que hoy también sufre el deterioro y la falta de mantenimiento.
De lo que no hay dudas es que las imágenes son escalofriantes y que son otro síntoma de la degradación que se vive en el país.




















