El régimen Ortega-Murillo habría puesto fin al ingreso sin visa para los ciudadanos cubanos con pasaporte ordinario, según la Disposición No. 001-2026 emitida presuntamente por la Dirección General de Migración y Extranjería del Ministerio del Interior.
Con esta medida, los cubanos dejan de estar en la categoría migratoria “A” (exentos de visa) y pasan a la categoría “C”, lo que obliga a tramitar una visa consular —sin costo— para poder ingresar al país. La disposición, señala el documento, fue firmada en Managua el 8 de febrero de 2026.
El gobierno nicaragüense justifica la medida en la soberanía del Estado para definir sus categorías migratorias y en las facultades legales del Ministerio del Interior para ejecutar la política migratoria del Ejecutivo de “Reconciliación y Unidad Nacional”.
El documento, sin embargo, no detalla los motivos políticos, de seguridad o migratorios que habrían llevado al cambio, ni hace referencia al contexto regional o a los recientes flujos migratorios.

El medio Cuba Noticias 360 señaló que » de confirmarse, la medida supondría un endurecimiento significativo del acceso migratorio para los cubanos, en un contexto en el que Nicaragua se había consolidado como una de las pocas rutas sin visado en la región. El libre ingreso facilitó durante años los desplazamientos hacia Centroamérica y, posteriormente, hacia Estados Unidos, convirtiéndose en una vía clave dentro del éxodo cubano».
«Pese a la cercanía política entre La Habana y el Ejecutivo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, Managua no se ha pronunciado públicamente sobre el impacto regional de esas decisiones ni sobre su relación con este cambio migratorio», explicó la publicación.
De acuerdo con un reporte de enero de 2024, más de 450,000 cubanos habían viajado a Nicaragua para luego seguir hacia la frontera sur de Estados Unidos, un flujo migratorio detenido por las medidas tomadas por Donald Trump tras arribar por segunda ocasión a la Casa Blanca.

















