La reciente confirmación de conversaciones entre Cuba y Estados Unidos dejó en una posición incómoda al presidente de Prensa Latina, Jorge Legañoa, quien días antes había negado en televisión cualquier contacto político con Washington mientras atribuía el malestar en la isla exclusivamente al bloqueo.
Una nueva catarsis de Reinier González reaviva la polémica: calificó la Serie Nacional como la peor del Caribe y criticó el manejo del pitcheo, en una línea similar a sus estallidos previos que ya habían generado consecuencias mediáticas.
Obelia Blanco y Tony Arroyo publicaron despedidas a Alden Knight en redes, resaltando su voz, su elegancia y su papel como formador. Arroyo recordó además conversaciones sobre la falta de protagonistas negros y una anécdota ligada a Irela Bravo en El Halcón.
La página Roberto Luis Garriga Agramonte en Facebook se ha convertido en un espacio de memoria donde reaparecen actores, dramatizados y escenas clásicas de la televisión cubana de los años 60, 70, 80 y 90.
Manuel Marín, el actor “karateca” que casi mata a El Tavo, hoy enseña en un dojo chileno lo que antes soltaba con golpes en pantalla: la ambigüedad entre violencia física y presencia artística.
La publicación desató una ola de afecto inmediata: más de 30 mil reacciones y cientos de comentarios de admiradores agradecidos de verla nuevamente en escena
La foto compartida por Martínez sintetiza esa hermandad entre generaciones que sostuvo durante décadas a la televisión y el cine cubanos: un puente entre el actor maduro que encarnó al “hombre de pueblo” con naturalidad y carisma, y el intérprete que, ya consagrado, le rinde tributo público.
La confesión deja al descubierto una vez más la tensión existente entre artistas con pensamiento crítico y un sistema de producción que suele preferir perfiles más conformistas