La visita del ministro del Interior de Rusia a La Habana refuerza el eje de cooperación en seguridad en un momento de alta tensión regional y presión directa de Estados Unidos sobre el Gobierno cubano.
Al menos 40 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas tras un incendio durante una fiesta de Año Nuevo en un bar de Crans-Montana, en Suiza. El fuego se propagó rápidamente y provocó escenas de pánico, mientras las autoridades investigan las causas y revisan las condiciones de seguridad del local.
Nicolás Maduro atraviesa uno de los momentos más tensos de su permanencia en el poder: mientras Estados Unidos incrementa su presencia militar en el Caribe y Trump confirma que mantiene “todas las opciones sobre la mesa”, varios medios internacionales reportan que el mandatario venezolano cambia cada noche de habitación, de teléfono y de ruta de descanso para evitar ser localizado ante un eventual ataque. Aunque insiste públicamente en que no abandonará el país, la presión diplomática, militar y económica sobre su gobierno alcanza niveles críticos, en medio de llamadas telefónicas con Trump, nuevas sanciones y un creciente cerco internacional.
En menos de una semana, Cienfuegos y Sancti Spíritus quedaron marcadas por tres episodios de violencia: una denuncia de presunto maltrato infantil, el feminicidio confirmado de la enfermera Rosy Ferrer y un asesinato en Trinidad aún sin esclarecer. La ciudadanía fue la primera en reportar los hechos, mientras las instituciones continúan reaccionando tarde frente a una crisis de inseguridad que crece en silencio.
Una joven tunecina anunció en Facebook que viajaría sola a Cuba y recibió respuestas opuestas: advertencias severas sobre epidemias, escasez y delincuencia, junto a una avalancha de ofertas de alojamiento, negocios y guías informales. El hilo revela la tensión entre hospitalidad, necesidad económica y un país sumido en crisis.
El fotorreportero oficialista Roberto Suárez denunció un intento de robo de tuberías de gas en su edificio y la ausencia total de respuesta estatal ante un peligroso salidero. El episodio contrasta con años dedicados a promover la narrativa oficial y lo obliga a enfrentar la precariedad que suele evitar en sus fotos.
Según el reporte policial, la víctima fue sorprendida por dos hombres identificados como Jairo Morales, de 21 años, y su hermano Jacob Morales, de 26. Los agentes de Sweetwater detallan que lo golpearon y le arrancaron las joyas que llevaba encima, valoradas en unos 3 000 dólares, antes de salir corriendo hacia el estacionamiento. Allí los esperaba un BMW X6 blanco modelo 2025, donde estaban los otros dos presuntos cómplices: Cherry Gómez, de 28 años, y Bastián Rojas, de 25.