En El Rancho de Destino, La Diosa vivió una sorpresa: sintió un abrazo por detrás y al girarse vio a su hija menor Reychel; luego se sumó su hijo Axel.
Inmediatamente, los comentarios se llenaron de halagos hacia la relación que La Diosa mantiene con sus hijos, con cientos de mensajes que resaltaban lo único e inigualable de ese vínculo.