El accidente ferroviario en Adamuz dejó al menos 40 muertos y decenas de heridos. Dos cubanas figuran entre las afectadas: una hospitalizada y otra desaparecida.
El accidente ocurrió en la localidad de Madre Vieja, en Yateras, cuando un hombre cayó desde una altura equivalente a un segundo o tercer piso mientras trabajaba en una palma. El herido fue auxiliado por vecinos y permanece ingresado en un hospital de Guantánamo con estado general estable.
El incidente se suma a una preocupante cadena de accidentes ocurridos en el verano, muchos de ellos vinculados al traslado de grupos familiares. Las autoridades aún investigan las causas del vuelco, aunque testigos señalan que el pavimento mojado y posibles fallos técnicos podrían haber contribuido al siniestro.
Las autoridades han recordado a los navegantes la importancia de revisar las condiciones de sus embarcaciones y cumplir las normas de seguridad, especialmente durante los fines de semana festivos.
La investigación de ambos accidentes continúa. Mientras tanto, la comunidad reflexiona sobre la dedicación y el sacrificio de quienes trabajan en la primera línea de defensa, recordando que detrás de los uniformes hay seres humanos con corazones llenos de valor y un profundo compromiso con el bienestar público.