El siniestro ocurrió durante un apagón que dejó sin luz a toda la zona, incluido el hospital cercano, en un nuevo episodio de la crisis de accidentalidad vial que golpea a la provincia. Se trata de una vía de alto riesgo por la mezcla habitual de motocicletas, automóviles y vehículos tirados por animales que circulan por ella sin separación de carriles ni señalización adecuada.
La expectativa ahora es doble: que las brigadas y donativos anunciados lleguen con prontitud y que la promesa de “atender a todos” se acompañe de decisiones operativas visibles, auditables y comprensibles para el barrio que aún seca la guata de su colchón al sol. Mientras tanto, el video sigue circulando y los comentarios se acumulan con una mezcla de rabia, decepción y propuestas muy concretas para resolver algo tan básico como el descanso de una familia.