Una oleada de drones atribuida a Ucrania causó al menos nueve muertes y decenas de heridos en el sur de Rusia y en la península de Crimea, ocupada por Moscú. Los ataques también provocaron un incendio de grandes proporciones en un almacén de Wildberries, uno de los principales grupos de comercio electrónico del país.
Ucrania quiere garantías que Estados Unidos no ofrece; Rusia exige concesiones imposibles de aceptar para Kyiv. La guerra sigue su curso, mientras las negociaciones parecen más una puesta en escena que un verdadero esfuerzo por la paz. Y en medio, la población civil continúa pagando el precio más alto.
Las autoridades rusas que ocupan Crimea firmaron un decreto para próximos intercambios comerciales con el gobierno cubano específicamente con la provincia de Matanzas luego del acuerdo suscrito con otro régimen aliado de Vladimir Putin, Nicaragua.