El robo de aceite dieléctrico en Cuba pasa a tratarse como sabotaje en medio de la crisis energética. Las autoridades endurecen penas mientras aumentan los apagones y la vulnerabilidad del sistema eléctrico.
Prevé sanciones de cárcel de seis meses a un año para quien “amenace, calumnie, difame, insulte, injurie o, de cualquier modo, ultraje u ofenda, de palabra o por escrito, en su dignidad o decoro, a un funcionario público, autoridad o a sus agentes o auxiliares, en ejercicio de sus funciones o en ocasión o con motivo de ellas”.