Esta decisión no confirmada aun por las autoridades deportivas cubanas, delata una postura desesperada ante la incapacidad de retener a los peloteros, o bien en el país, o bien contratados en equipos profesionales de otras naciones bajo el control de la Federación y el INDER como sus representantes y receptores directos de los salarios pactados.
”.
En total son 13 normativas que deberán tener un control diario de cumplimiento que exigirán de una disciplina nunca antes vistas en esta competición deportiva, un proceso en el que la prensa deberá ocuparse en los estadios con la misma atención que presta al desarrollo de los juegos.