Uno habla desde Miami. La otra, desde La Habana. Los dos coinciden en lo esencial: esto no es el final, es el siguiente paso de un plan que lleva meses ejecutándose.
La comunidad cubana en Miami se prepara para conmemorar el 20 de mayo con una misa especial, recordando la fundación de la República de Cuba en 1902. Este evento busca elevar oraciones por el bienestar del pueblo cubano.
Mientras Nicaragua celebra una fecha que simboliza la independencia cubana, La Habana la considera un símbolo de subordinación imperialista. Este episodio pone en evidencia las tensiones y contradicciones en las relaciones entre dos regímenes que, aunque aliados, mantienen diferencias en la interpretación de su historia compartida.