Cuando Nicky Jam habla, el género urbano escucha. Y esta vez no fue para anunciar un nuevo premio ni una gira, sino para poner las cosas claras sobre una colaboración que, sin exagerar, marca un punto de inflexión para la música urbana cubana. El reguetonero estadounidense de raíces boricuas respondió con franqueza a un comentario que circulaba bajo fragmentos de su más reciente junte con el dúo Charly & Johayron: “Ni una Coca-Cola me pagaron. Yo me monté porque amo la canción. Si eres cubano, apoya a los tuyos”.
La frase, tan sencilla como contundente, desmontó de golpe la idea de que detrás de “Magia” había un acuerdo millonario para “comprar” la presencia de una superestrella internacional. No. Aquí no hubo cheques ni contratos de lujo como primer motor. Hubo gusto musical, afinidad creativa y, sobre todo, un gesto de respaldo que no pasa desapercibido en una industria donde las colaboraciones suelen medirse en cifras y estrategias de mercado.

“Magia” no es solo una canción más en el catálogo de Nicky Jam. Es, además, la primera incursión de una figura de su calibre en el llamado reparto, un subgénero urbano cubano que en los últimos años ha crecido desde los barrios hasta conquistar pistas, plataformas digitales y audiencias fuera de la Isla. Para Charly & Johayron, el tema representa una validación potente: la confirmación de que su sonido no solo conecta con su público natural, sino que también dialoga de tú a tú con los grandes nombres del movimiento latino.
Lea más: ¡Johayron va a ser papá! Así fue el gender reveal con su novia Dane (y Charly de padrino)
El propio Nicky Jam avivó la expectativa al compartir en Instagram un adelanto del tema. En el video, grabado sobre un yate al atardecer, se le ve relajado, en modo disfrute, mientras deja caer la pregunta que encendió las redes: “Cuba y Puerto Rico, ‘Magia’. ¿Cuándo salimos con esta?”. Bastaron minutos para que los comentarios se llenaran de euforia. “Todo es magia”, “Miami se prende con esta”, “Qué duro entra el Nicky” y “Se formó” fueron solo algunos de los cientos de mensajes que celebraron la química entre los artistas y anticiparon un hit.
Para los seguidores cubanos, el anuncio tuvo un sabor especial. No se trató solo de una colaboración, sino de un gesto de orgullo colectivo. Muchos lo leyeron como una puerta que se abre, una oportunidad para que el reparto y, en general, el urbano cubano sigan ganando visibilidad en escenarios donde tradicionalmente dominan otros sonidos del Caribe.
Aunque todavía no hay fecha oficial de estreno, “Magia” ya se perfila como uno de esos temas llamados a cerrar el año con fuerza y a marcar el pulso del que viene. Más allá de su potencial comercial, la canción deja un mensaje claro: a veces, en medio de una industria que gira alrededor del dinero, también hay espacio para las colaboraciones que nacen por gusto, respeto y conexión real.
Y sí, quizá no hubo ni una Coca-Cola de por medio. Pero hubo algo que, para muchos, vale incluso más: un respaldo genuino que pone al reparto cubano en el radar global con nombre propio y sin pedir permiso.

















