El glamur de la alfombra magenta en los Premios Lo Nuestro 2026 no fue impedimento para que Gente de Zona alzara la voz por una causa que llevan tatuada en el alma. Mientras el Kaseya Center de Miami se preparaba para la gran fiesta de la música bajo el lema “Honrando lo que Somos”, Alexander Delgado y Randy Malcom decidieron que su mejor accesorio de la noche sería un mensaje de esperanza y libertad para Cuba y Venezuela.
Lo que comenzó como una entrevista de rutina antes de la gala se convirtió en un momento viral que ya inunda plataformas como TikTok o Instagram. Los monarcas del género urbano no desaprovecharon los focos para referirse al clima de cambio que, según ellos, se respira en la región.
Alexander Delgado, el «Monarca», fue el primero en tomar la palabra con una determinación que traspasó las pantallas. Para el cantante, el reloj de la historia está marcando las últimas horas de un ciclo de opresión:
“Creo que nos queda poco… le queda poco Venezuela, se parece el cambio radical venezolano… un ser humano con libertad de expresión, un ser humano que se puede desarrollar… creo que debe pasar ya y lo estamos esperando”, sentenció Alexander, vinculando la agonía de ambos sistemas políticos y el deseo de ver a sus pueblos prosperar sin ataduras.
Por su parte, Randy Malcom ofreció una visión mucho más íntima y vulnerable sobre lo que significa soñar con el regreso a una patria libre. Sus palabras reflejaron el sentir de miles de exiliados que miran el horizonte con una mezcla de sentimientos encontrados:
“Me da a veces ilusión, pero también miedo… esperamos que pase algo positivo para nosotros, tanto en Venezuela como en Cuba… que podamos, algún día, vivir con libertad”, confesó el artista, dejando claro que el anhelo de desarrollo para los cubanos es una herida que sigue abierta.
Gente de Zona reafirma así su metamorfosis de artistas puramente festivos a figuras con un compromiso político ineludible. En una noche diseñada para celebrar la cultura latina, el dúo recordó que no puede haber una verdadera fiesta mientras falten los derechos fundamentales en casa.

















