El drama del reguetonero cubano El Chulo tras las rejas de Inmigración ha escalado a un nivel alarmante. Su abogada,Gladys Carredeguas, ha roto el silencio para lanzar una denuncia devastadora: el artista no solo está bajo custodia de ICE,sino que habría sido víctima de violencia física y aislamiento en el centro de detención “Alligator Alcatraz”.
Abel Díaz Rodríguez, nombre real del músico, permanece retenido desde el pasado 22 de enero, pero lo que parecía un proceso migratorio rutinario se ha transformado en una pesadilla de presuntos abusos que ya moviliza a la opinión pública.
La alerta llegó a oídos de Carredeguas a través de otros internos, quienes, conmocionados, relataron cómo el intérprete fue agredido por las autoridades del centro. Según los testimonios, El Chulo fue lanzado contra el piso y golpeado antes de ser enviado a una celda de castigo.
“Si escuchaste que El Chulo fue golpeado y puesto en solitario, eso es real”, sentenció la letrada en un video que ha sacudido las redes sociales.
El detonante del altercado, según se explica, fue un reclamo humanitario: varios detenidos exigían medicinas para un anciano enfermo que no recibía atención. Esta situación destapó una crisis mayor dentro del recinto, donde se reporta escasez de comida y una asistencia médica negligente.
Tras lograr acceso al centro para verificar las denuncias, el equipo legal de El Chulo salió con un reporte desalentador. Una de las abogadas describió al reguetonero como alguien que está sufriendo las secuelas del encierro y el maltrato. El artista presenta mareos y vómitos constantes, aparentemente provocados por el agua del lugar, y se le vio “un poco deprimido” durante la entrevista legal.
Para Carredeguas, el problema trasciende a su cliente: la jurista manifestó su profunda preocupación por “la condición en la que cientos de otros detenidos están en Alligator Alcatraz”.
Uno de los puntos más tensos del caso es el intento de ICE de vincular a El Chulo con la organización criminal Latin Kings, algo que el músico ha rechazado tajantemente. La defensa alega que el artista ha sufrido acoso para ser fotografiado y etiquetado como miembro de dicha banda.
Lo curioso es que, según la abogada, incluso los verdaderos miembros de esa pandilla que están recluidos allí han sacado la cara por él, asegurando que el reguetonero “no tiene nada que ver” con ellos.
El Chulo insiste en que su situación actual se debe estrictamente a una orden de deportación pendiente y no a nuevos problemas con la justicia. “Ya pagó por todo lo que hizo en el pasado”, recordó su defensa, subrayando que no hay causa penal vigente que justifique este trato.
Antes de despedirse de sus abogados, el cantante pidió que se hiciera un llamado urgente a sus fanáticos y a la comunidad latina para denunciar las “condiciones inhumanas” del centro y exigir su traslado inmediato. La etiqueta #LibertadParaElChulo ya empieza a ganar fuerza mientras activistas piden una investigación federal sobre lo que ocurre tras los muros de Alligator Alcatraz.

















