Hay silencios que gritan más fuerte que una canción de tres minutos, y la influencer cubana Daniela Reyes acaba de dar una clase magistral de cómo responder sin mencionar nombres. Lo que comenzó como una reacción diplomática al nuevo tema de su ex, Yomil, terminó convirtiéndose en un incendio digital que ha dejado al reguetonero en el centro de todas las críticas.
Ante el estreno musical que media Cuba interpretó como una «tiradera» directa hacia ella, Daniela prefirió no morder el anzuelo. En un inicio, la joven optó por un tono reflexivo en sus historias de Instagram, asegurando que no se sentía aludida y que su enfoque estaba en el presente.
“Prefiero quedarme con lo bueno de una relación que marcó mi vida, pero que ya forma parte del pasado”, dejó caer la creadora de contenido, subrayando que hoy disfruta de un nuevo amor basado en el cuidado y el respeto mutuo.
Sin embargo, cuando todos pensaban que la actriz se quedaría en el discurso zen, llegó la verdadera «tapa al pomo». Sin previo aviso, tras las indirectas de Yomil, Daniela publicó un video posando en lencería, rodeada de rosas rojas y destilando una seguridad que muchos leyeron como el mensaje definitivo: está en su mejor momento.
Como era de esperar, los seguidores de la influencer no tardaron en «traducir» el video y dirigir sus dardos hacia el intérprete de Dura Magaly. La lluvia de comentarios fue implacable: “Qué fresca está Daniela, si le duele, que se lo sufra, mi vida, que usted nació para llegar alto y no para que nadie corte sus alas”, escribió una fan. Otros fueron más directos al ego del artista: “Daniela apareciendo en los sueños de Yomil” y “Yo creo que un álbum entero lo hace de hoy para mañana”.
Entre frases como “Él no duerme hoy” y “Sufre, jabao”, la comunidad digital dejó claro que, en esta guerra de narrativas, Daniela Reyes lleva la corona. Sin entrar en fango ni polémicas baratas, la influencer demostró que su brillo personal es, al final del día, la respuesta más contundente.

















