Dos muertes han golpeado en las últimas horas al ciclismo cubano. En Santiago de Cuba, un hombre de 38 años perdió la vida tras caer con su bicicleta desde el puente de San Juan, en el barrio de Altavista. Mientras, en otro punto del país, falleció Lorenzo Pedraza, exintegrante de un equipo que representó a Cuba en competencias internacionales; y tal vez el más grande ciclista que haya dado la provincia de Villa Clara.
El primer caso ocurrió este fin de semana en la Carretera de Siboney. Según informó en redes sociales el periodista Yosmany Mayeta Labrada, la víctima fue identificada como Yasmani González. Versiones recogidas en el lugar indican que el hombre transitaba en bicicleta cuando presuntamente perdió el equilibrio y cayó desde la estructura del puente.
En un inicio circularon rumores sobre un posible hecho violento, pero otro ciclista que se encontraba en la zona negó esa versión y aseguró que no hubo agresión. Algunos comentarios en redes apuntaron a que González podría haber estado bajo los efectos del alcohol, extremo que no ha sido confirmado oficialmente.
La noticia generó numerosas muestras de dolor entre allegados. Amigos y familiares lo describieron como un hombre trabajador y dedicado a su hijo pequeño. “Tremendo hombre, súper respetuoso y luchador”, escribió una persona que dijo haber sido su jefe. González fue sepultado el domingo. El puente de San Juan ya ha sido escenario de otros accidentes mortales en años recientes.
A esta tragedia se sumó el fallecimiento de Lorenzo Cecilio Pedraza Gárciga, recordado por su paso por el equipo de ciclismo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en 1978. La noticia fue compartida por el promotor del ciclismo Jesús Perera, quien publicó una fotografía histórica del conjunto que se preparaba para la Vuelta a La Habana y el Torneo de los Ejércitos Amigos en Polonia.
Pedraza formó parte de una generación que llevó el ciclismo cubano a escenarios internacionales durante una etapa de fuerte impulso estatal al deporte. Compañeros y antiguos entrenadores lo despidieron como “campeón de verdad” y “excelente ser humano”. Varios exatletas recordaron entrenamientos y competencias compartidas, destacando su disciplina y carácter.
En redes sociales, la comunidad ciclista expresó su pesar. “Pedalea alto, campeón”, escribió uno. Otros subrayaron que su legado permanece en cada ruta recorrida y en la memoria de quienes compartieron equipo con él.
Perera compartió fotos que pertenecen al archivo histórico; mientras otros compartían imágenes de su sepelio.
En menos de 48 horas, el ciclismo cubano perdió a dos hombres unidos por la misma pasión: la bicicleta. Uno cayó en un accidente que enluta a su familia; el otro deja la huella de una época en la que representar a Cuba en el extranjero era parte del orgullo deportivo nacional.


















