La maquinaria de propaganda del Palacio de la Revolución ha vuelto a ponerse en marcha con el anuncio de un indulto para 2,010 personas, pero la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar no ha tardado en tirar de la manta.
Para la legisladora republicana, este supuesto gesto de clemencia no es más que una pantalla de humo diseñada para fabricar titulares internacionales mientras los verdaderos rostros de la disidencia permanecen en la sombra de las celdas. Salazar fue tajante al asegurar que esta jugada ya es un guion conocido que no logra engañar a quienes siguen de cerca la realidad de la Isla.
Desde su cuenta en la red social X, la congresista denunció la falta de honestidad en el proceso, señalando que mientras se abren las rejas para condenados por delitos comunes en prisiones como La Lima, el régimen se asegura de mantener bajo llave a quienes alzaron la voz el 11 de julio de 2021.
Según sus palabras, «Esto ya lo hemos visto antes. El régimen libera a unos pocos para titulares mientras oculta la verdad y mantiene a los presos políticos tras las rejas». Salazar subrayó que la exclusión sistemática de cargos como sedición, desacato y desórdenes públicos (etiquetados convenientemente como «delitos contra la autoridad”) es la prueba de que no existe una voluntad real de cambio.
Esto ya lo hemos visto antes.
— María Elvira Salazar 🇺🇸 (@MaElviraSalazar) April 3, 2026
El régimen libera a unos pocos para titulares mientras oculta la verdad y mantiene a los presos políticos tras las rejas.
Seamos claros: ni siquiera sabemos quiénes supuestamente están siendo liberados, porque la dictadura miente.
¿Saben a quiénes… https://t.co/A89gs9Lysr
La falta de claridad sobre las identidades de los beneficiados también fue un punto crítico en su declaración. La legisladora cuestionó la veracidad de la información oficial al afirmar que «seamos claros: ni siquiera sabemos quiénes supuestamente están siendo liberados, porque la dictadura miente».
En su mensaje, puso nombre y apellido a figuras emblemáticas que el decreto ha ignorado deliberadamente, mencionando casos como los de Maykel Osorbo y Luis Manuel Otero Alcántara, ambos rostros del Movimiento San Isidro, así como a los opositores Félix y Saily Navarro, y al veterano Miguel Díaz Bauzá, quien a sus 81 años enfrenta una salud deteriorada tras décadas de encierro.
Esta postura de escepticismo es compartida por otros líderes en el exilio. El congresista Carlos A. Giménez describió la medida como una simple «distracción», mientras que el activista Yunior García acusó a La Habana de simular una clemencia que no llega a quienes más la necesitan.
Las cifras de organizaciones como Prisoners Defenders y Justicia 11J respaldan esta desconfianza, recordando que todavía existen cientos de prisioneros de conciencia en las cárceles cubanas, una realidad que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos exige que sea atendida con un indulto total y sin condiciones.
Para María Elvira Salazar, este segundo indulto del año 2026 (tras un discreto movimiento en marzo mediado por el Vaticano) es simplemente una herramienta de supervivencia política. Al cerrar su intervención, fue enfática al definir qué significaría un verdadero avance para la libertad en Cuba, sentenciando que «Esto no es un gesto humanitario. Es una táctica para aferrarse al poder y fabricar titulares».
La congresista concluyó que la única métrica válida para medir una transformación en la Isla es la liberación incondicional de todos los detenidos por motivos políticos, pues «El verdadero cambio significa la libertad de todos los presos políticos y un camino hacia la democracia. Hasta entonces, es la misma dictadura».




















