Embajadas y empresas internacionales con presencia en Cuba están revisando sus planes de contingencia y evacuación ante el aumento de las tensiones con EEUU sobre la isla, informaron a EFE fuentes diplomáticas y empresariales.
La preocupación se ha intensificado en las últimas semanas en sedes extranjeras en La Habana, en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica en el Caribe y ante la posibilidad —contemplada por algunas fuentes— de un deterioro mayor de la situación regional.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó este miércoles que Washington desearía que en 2026 los cubanos puedan “ejercer sus libertades fundamentales”, en una declaración interpretada por analistas como una referencia a un eventual cambio político en la isla.
En este escenario, varias embajadas y compañías extranjeras han comenzado a evaluar escenarios de riesgo. “Es nuestra responsabilidad revisar los planes y preparar distintos supuestos”, señaló a EFE una diplomática acreditada en La Habana, que pidió el anonimato.
Fuentes diplomáticas indicaron a EFE que cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos están actualizando sus planes de evacuación y sus listados de nacionales residentes en Cuba. En algunos casos, las legaciones han contactado directamente a sus ciudadanos para verificar datos de localización y contacto.
Otras misiones diplomáticas están reforzando sus capacidades logísticas para afrontar eventuales períodos prolongados sin suministro eléctrico, combustible o agua, contingencias que vinculan tanto a la grave crisis económica interna como al actual contexto de tensión con Estados Unidos.
Un número menor de embajadas aseguró, por el contrario, que por ahora no considera necesario actualizar sus planes de evacuación, aunque reconocen que se mantienen en alerta ante una posible evolución adversa de la situación.
En el sector privado, varias filiales de empresas internacionales consultadas por EFE reconocen en privado que la incertidumbre geopolítica les ha llevado a replantear con sus casas matrices la continuidad y el alcance de sus operaciones en Cuba. Las principales preocupaciones citadas son el impacto de una eventual escalada del conflicto y el deterioro económico del país, marcado por apagones frecuentes y una severa escasez de combustibles.
Algunas compañías aseguran disponer de reservas de carburante para sostener temporalmente sus actividades, pero advierten de que una interrupción prolongada de los suministros externos haría inviable mantener la producción.
Entre los casos mencionados por fuentes cercanas al sector figura el de la multinacional británica Unilever, que habría evacuado a las familias de sus trabajadores extranjeros en la isla, según confirmaron a EFE dos fuentes próximas a la empresa. La compañía, que produce en Cuba artículos de higiene, belleza y limpieza, no ha respondido por el momento a las consultas de esta agencia.
Estados Unidos ha emitido en las últimas semanas varias advertencias dirigidas al régimen cubano.. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó recientemente que, tras el cierre del suministro energético desde Venezuela, Cuba estaba “a punto de caer”, insistiendo en su postura sobre la situación del país.
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró por su parte que, de estar en La Habana, estaría “preocupado”, en referencia al actual escenario regional.


















