La administración de Donald Trump exige la renuncia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel para avanzar en las conversaciones con La Habana.
Según publicó este lunes The New York Times, citando a cuatro personas familiarizadas con el proceso, Washington condiciona cualquier progreso a un cambio de liderazgo.
Sin embargo, Trump no buscaría modificar la estructura del actual sistema político, ya que no estaría presionando contra la familia Castro, a quienes continúan siendo figuras influyentes dentro del aparato de poder del país.
Los estadounidenses planean permitir que la familia Castro se mantenga en el poder si aceptan cambios económicos, creando así un estado satélite de Estados Unidos, detalló el diario.
NEW from @nytimes: The Trump administration is seeking to oust the president of Cuba, Miguel Díaz-Canel, in its talks with Cuban political leaders. The Americans plan to allow the Castro family to keep power if they agree to economic changes, creating a client state for the US. pic.twitter.com/imlliUtbKr
— Edward Wong (@ewong) March 16, 2026
Funcionarios estadounidenses creen que la salida de Díaz-Canel abriría la puerta a reformas económicas estructurales, ya que lo ven como un dirigente “intransigente” poco dispuesto a impulsar cambios.
Asimismo, se busca la liberación de presos políticos y la renuncia de figuras históricas vinculadas al legado de Fidel Castro, para lograr un modelo menos restrictivo en lo económico y en lo político.
El presidente republicano ha amenazado en las últimas semanas con tomar control de la isla ya de sea de forma “amistosa” u hostil, y ha repetido que el Gobierno de La Habana “caerá muy pronto” porque el país “está en ruinas”, afectado por el bloqueo de crudo impuesto por Washington en enero pasado.
Por su parte, Díaz-Canel confirmó a medios locales que dialogan con Estados Unidos para “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos gobiernos”, algo que ya Trump había adelantado, pero que la isla había negado.
Este mismo lunes Trump dijo que cree que tendrá “el honor de tomar Cuba”, describiendo a la isla como una nación debilitada sobre la cual puede ejercer control. Añadió que podría decidir después si la “libera”.
La pasada semana, informantes familiarizados con los planes de la actual administración dijeron que se ha buscado un debilitamiento financiero del régimen actual, que implica cortar a Cuba la asistencia económica del resto del mundo y preparar un plan de recuperación.
Según dijeron estos funcionarios a Daily Mail, con el petrólero agotado, vendría un colapso estructural, que tiene como objetivos a Díaz-Canel; y al general Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, ya que el ejército cubano controla la mayor parte de la economía cubana, incluyendo la distribución de petróleo y el turismo.



















