Científicos cubanos quiere salvar a este pez autóctono tan viejo como los dinosaurios y a punto de desaparecer

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En el corazón de la Ciénaga de Zapata, el mayor humedal intacto del Caribe, un grupo de científicos cubanos intenta algo que suena casi a ciencia ficción: rescatar del borde de la desaparición a un pez que ya nadaba en estas aguas cuando los dinosaurios caminaban sobre la Tierra. Se trata del manjuarí, o “Cuban gar”, un pez alargado, de cuerpo acorazado y hocico lleno de dientes, que los especialistas describen como un verdadero fósil viviente.

El manjuarí, endémico de Cuba y hoy prácticamente confinado a la Ciénaga de Zapata, está catalogado desde 2020 como “en peligro crítico” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), tras estimarse una caída de más del 80 % de su población por pérdida de hábitat, sobrepesca y especies invasoras, destaca Reuters.

Durante millones de años sobrevivió a cambios climáticos extremos y a cinco grandes extinciones masivas; ahora, sus principales amenazas tienen nombre humano: desecación de zonas pantanosas, contaminación y decisiones políticas que introdujeron depredadores foráneos en los ecosistemas de la isla.

Uno de esos depredadores es la claria, el pez gato africano que el Gobierno cubano decidió introducir a finales de los años 90 para impulsar la producción de alimentos. La especie, resistente y omnívora, se adaptó demasiado bien. En la Ciénaga de Zapata y otros cuerpos de agua, la claria ha arrasado con peces nativos, anfibios e incluso aves acuáticas, compitiendo directamente con el manjuarí y desplazándolo de sus refugios históricos.

Frente a esa avalancha, la respuesta de los científicos ha sido montar, en condiciones precarias, un pequeño criadero dentro del propio humedal. Allí, el biólogo Andrés Hurtado y su equipo han diseñado un protocolo para reproducir en cautiverio a un pez caprichoso, de hábitos esquivos y poco dispuesto a dejarse domesticar. Lograr que los adultos desoven, mantener vivos a los alevines y producir el alimento necesario para que alcancen tamaño de liberación se ha convertido en una carrera contrarreloj.

El plan es sencillo en apariencia: criar manjuaríes jóvenes y devolverlos al pantano para reforzar la población silvestre. En la práctica, la misión roza lo heroico. Los científicos trabajan rodeados de mosquitos, con escasez crónica de combustible, electricidad inestable y falta de insumos básicos. Muchos de los peces liberados son apenas del tamaño de un lápiz y desaparecen enseguida entre las raíces de los mangles, lo que hace muy difícil monitorear el éxito real del proyecto.

A falta de grandes campañas de muestreo, las señales llegan por vías más informales: pescadores locales que aseguran seguir viendo manjuaríes, aunque en menor número, y reportes esporádicos de ejemplares adultos en zonas donde se creían extintos. Para los expertos, esas pistas sugieren que la especie resiste, pero también que el margen de error es mínimo: un evento extremo, como una sequía prolongada o un nuevo avance de la claria, podría borrar en pocos años lo que la naturaleza tardó millones en esculpir.

La Ciénaga de Zapata, declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco, es uno de los últimos refugios de biodiversidad relativamente bien conservados en Cuba. Pero ni siquiera ese estatus la protege del todo frente al cambio climático, la sobreexplotación de recursos y la falta de financiamiento. El destino del manjuarí se ha convertido en un símbolo de algo más amplio: la capacidad —o incapacidad— del país para defender su patrimonio natural en medio de una crisis económica profunda.

Si el experimento de Hurtado y su equipo prospera, no solo se habrá salvado a un pez caribeño de apariencia prehistórica. También se habrá demostrado que, incluso en contextos de escasez y aislamiento, es posible emprender proyectos de conservación de alto impacto. Si fracasa, la isla perderá a uno de sus animales más antiguos, y el mundo sumará otra especie a la lista de víctimas de una era en la que los humanos pesan más que los meteoritos.

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