Washington volvió a referirse al régimen cubano, esta vez durante la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, celebrada en Panamá.
Se trata de un cambio que aumenta el riesgo para residentes permanentes que viajan fuera de Estados Unidos con cargos pendientes, condenas antiguas o problemas penales.
Washington criticó que el gobierno de la isla continúe priorizando “su control total sobre la libertad, las oportunidades y el bienestar básico del pueblo cubano”.