Una madre cubana de 29 años fue asesinada cerca de las nueve de la mañana de este jueves 12 de febrero en la ciudad de Camagüey.
La víctima fue identificada como Kastiana San José Ramos, quien habría perdido la vida a manos de su expareja, Cecilio Varela Álvarez, de 35 años.
El crimen tuvo lugar en las cercanías de la delegación del Ministerio del Interior en el territorio, según precisó en redes sociales el activista Niover Licea, a cargo de la página Nio reportando un crimen.
De manera extraoficial se conoció que el presunto agresor fue detenido por la Policía en el área conocida como Jayama, también en el municipio cabecera de la provincia de Camagüey.
Según los reportes preliminares, este nuevo feminicidio fue ejecutado con un arma blanca.
A la espera de que se haga justicia por otro atroz crimen contra la mujer, familiares y amigos de la joven asesinada, a quien le sobreviven dos hijas pequeñas, lamentaron su pérdida y exigieron justicia.
Uno de los hermanos de la víctima, Carlos San José Ramos, la despidió con un conmovedor mensaje en Facebook, en el que destacó la calidad humana de su “hermanita”, a quien llamaba Katy.
“Hoy es un día doloroso para todos los que la conocimos. Fue mi trabajadora, la persona más noble y sencilla, siempre con una sonrisa. Buena madre, buena hija. Dios, cuánto dolor para su madre. Mi pésame a su familia. Dios, entre tus manos tienes un ángel”, escribió Yaniles Reyes Menéndez en la misma plataforma.
Por otro lado, Emma Martín Pérez, quien se identificó como abuela de la víctima, dio a entender que el asesino había estado cumpliendo tiempo en prisión antes de cometer el crimen.
“Es verdad. A mi nieta la asesinó el que fue su marido. Ella no quería nada con él. Dejó dos inocentes niñas huérfanas: una de nueve años y otra de dos añitos que nunca se despegaba de ella. A él le pidieron 30 años y le rebajaron cinco”, señaló la misma señora sobre lo que calificó como un crimen “premeditado”.
“EPD, mi vecina. Mucha tristeza en el Corojo porque deja dos niñas menores de edad, una de ellas con condición especial, que si bien tienen a una familia entera y a un padre y abuelos que las atienden y aman, hoy perdieron lo más grande en la vida que es su madre. Que caiga todo el peso de la justicia sobre su asesino porque ninguna razón o conflicto justifica el asesinato de un ser humano”, señaló Romina Maleta Cordoví, otra persona allegada a la víctima.
Amparo Conde, una amiga de Kastiana, lamentó la temprana muerte de su amiga “por culpa de un desgraciado”.

















