El actor estadounidense Mickey Rourke negó este martes cualquier relación con una campaña en GoFundMe creada para recaudar dinero con el fin de ayudarlo a pagar una deuda de alquiler y evitar un desalojo, luego de que la iniciativa se hiciera viral y comenzara a recibir decenas de miles de dólares en donaciones.
Según reportes de medios estadounidenses, la campaña fue creada por terceros sin el consentimiento del actor y buscaba reunir fondos para cubrir un supuesto atraso en el pago de renta. La página logró recaudar cerca de 100.000 dólares en pocas horas, impulsada por titulares que describían a Rourke como al borde de perder su vivienda. Sin embargo, el propio actor rechazó públicamente el dinero y pidió que las donaciones fueran devueltas.
En declaraciones citadas por varios medios, Rourke calificó la situación como “humillante” y aseguró que no autorizó ni solicitó ayuda financiera a través de plataformas de recaudación colectiva. El actor sostuvo que atraviesa un conflicto legal con su arrendador, pero negó encontrarse en una situación de indigencia o haber buscado apoyo económico del público.
De acuerdo con la información publicada, el desalojo estaría vinculado a una disputa por pagos atrasados de renta en una propiedad que Rourke ocupaba, aunque los detalles exactos del litigio no han sido divulgados de manera oficial. El actor declinó comentar cifras específicas, pero insistió en que el asunto se resolverá por vías legales y privadas.
Tras la reacción de Rourke, la plataforma GoFundMe procedió a cerrar la campaña y a iniciar el proceso de reembolso a los donantes. La empresa recordó que sus normas prohíben recaudar fondos sin el conocimiento o autorización de la persona beneficiaria, especialmente en casos que puedan inducir a error al público.
El episodio reavivó el debate sobre la exposición pública de problemas financieros de celebridades y el uso de campañas de crowdfunding en situaciones no verificadas. En redes sociales, algunos usuarios cuestionaron la rapidez con la que se activó la recaudación sin confirmación directa del actor, mientras otros defendieron la iniciativa como un gesto de solidaridad mal canalizado.
Rourke, quien alcanzó fama internacional en los años 80 y tuvo un renacer profesional con su papel en The Wrestler, ha tenido una carrera marcada por altibajos personales y profesionales. En esta ocasión, dejó claro que no desea que su nombre sea utilizado para recaudar dinero ni para alimentar narrativas de crisis que, según él, no reflejan la realidad de su situación actual.
El actor no ha anunciado si tomará acciones legales contra los responsables de la campaña, pero reiteró su rechazo a cualquier intento de monetizar su situación personal sin su consentimiento.

















