TUI llega a acuerdo extrajudicial con turista británico que contrajo legionelosis en el Iberostar Grand Packard de La Habana en 2022
Fue a celebrar el cumpleaños de su pareja al hotel más lujoso de La Habana y volvió en ambulancia al aeropuerto: ahora TUI le pagó cinco cifras. «No sabía que con esa tos y esos salpicones me estaba rociando de legionela»: dijo el británico que casi muere en el mejor hotel de La Habana.
Gary Cushnie, un británico de 63 años originario de Willerby, East Yorkshire, viajó a Cuba en junio de 2022 para celebrar el cumpleaños número 60 de su pareja Julie en el Iberostar Grand Packard, el hotel de cinco estrellas del Paseo del Prado en La Habana.
Sin embargo, lo que empezó como unas vacaciones de lujo terminó con él hospitalizado más de una semana en el Hull Royal Infirmary, diagnosticado con la enfermedad del legionario, una forma grave de neumonía causada por la bacteria Legionella.
Ahora, años después de batallar legalmente, la operadora turística TUI acordó pagarle una compensación de cinco cifras, sin admitir responsabilidad por lo sucedido.
La ducha que «tosía y escupía»
Cushnie y su pareja Julie llegaron al Iberostar Grand Packard sin sospechar nada. Eran los únicos huéspedes asignados al cuarto piso recién remodelado del hotel, y el pasillo olía a pintura fresca.
Al llegar a la habitación, se dieron un detalle que en ese momento pareció menor: la ducha «tosía y escupía» antes de que el agua corriera con normalidad.
«Hice algo que nunca hago: me metí bajo el chorro y lo encendí. Estaba tosiendo y salpicando. No tenía idea de que con esa tos y esos salpicones me estaba rociando de Legionella,» declaró Cushnie al canal británico ITV Calendar, en un testimonio recogido también por BBC News y que puede verse en este enlace de Vimeo.
Seis días después de llegar, comenzaron los síntomas: dolores en el pecho, dificultad para respirar, pérdida del apetito, fatiga extrema. Cushnie pasó el resto de las dos semanas de vacaciones prácticamente postrado. En un momento, se desplomó completamente vestido dentro de la piscina del hotel.
Al terminar el viaje, Julie tuvo que tomar el volante a mitad del camino desde el aeropuerto porque Gary era incapaz de conducir. Una vez de regreso en East Yorkshire, llamaron al NHS y llegó una ambulancia. El diagnóstico fue legionelosis.
TUI negó, TUI pagó
La enfermedad del legionario no se contagia de persona a persona. Se contrae al inhalar pequeñas gotas de agua contaminadas con la bacteria Legionella, que prolifera en sistemas de agua de hoteles, hospitales y edificios cuando no se mantienen correctamente. Cushnie no tuvo dudas sobre dónde se infectó: la habitación recién reformada, la ducha que falló al primer uso, el cuarto piso sin otros huéspedes.
TUI inicialmente negó toda responsabilidad. Fue solo después de que el caso se presentó formalmente ante los tribunales, con representación del bufete Hudgell Solicitors, que la operadora aceptó llegar a un acuerdo extrajudicial por una cifra en cinco dígitos. Sin admisión de culpa.
«Dado que TUI ya no opera en Cuba y no tenía acceso a evidencia suficiente, el asunto se resolvió fuera de los tribunales sin que ninguna parte admitiera responsabilidad,» declaró un portavoz de la compañía. TUI cesó operaciones en Cuba en mayo de 2024.
Anne Thomson, ejecutiva de litigios en Hudgell Solicitors, fue más directa: las operadoras turísticas «frecuentemente niegan que uno de los hoteles que utilizan haya sido la fuente de la infección,» por lo que el acuerdo fue significativo para la familia.
Un hotel de lujo con una sombra larga
El Iberostar Grand Packard, inaugurado en 2018 en el Paseo del Prado de La Habana Vieja, es uno de los hoteles más caros y más reseñados de Cuba. Tarifas que parten de 270 euros por noche, 321 habitaciones de lujo, seis restaurantes, spa y piscina panorámica. TripAdvisor lo incluyó entre los mejores de su categoría en 2024. El hotel opera bajo la gestión de Iberostar Hotels & Resorts en sociedad con Gaviota, brazo empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
Para Cushnie, el dinero nunca fue el punto.
«Para mí, esto no era por el dinero. Era porque TUI reconociera que no cuidó bien a sus clientes,» concluyó según el reporte de BBC.




















