El gobierno de Estados Unidos confirmó una reunión formal de un alto funcionario del Departamento de Estado con el coronel Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, durante el reciente viaje de una delegación de esa agencia a La Habana, según confirmó este lunes un portavoz de la entidad en una comunicación enviada a Café Fuerte.
“Un alto funcionario del Departamento de Estado también se reunió por separado con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (‘Raulito’) mientras se encontraba en la isla”, afirmó la fuente citada por el respetado periodista cubano Wilfredo Cancio Isla, un experto en las relaciones Cuba-Estados Unidos.
De acuerdo con esta fuente, la visita de los representantes estadounidenses, que constituyó “el primer aterrizaje de una aeronave del gobierno de Estados Unidos en territorio cubano desde 2016”, cumplió el propósito de avanzar en las negociaciones diplomáticas, que son supervisadas directamente por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Si bien la fuente no precisó nada más sobre el encuentro con Rodríguez Castro, más conocido como El Cangrejo, que tuvo lugar el pasado 10 de abril durante la visita de la delegación estadounidense a la isla, hasta ahora ninguna de las partes había reconocido oficialmente al coronel Rodríguez Castro como una pieza clave del contacto diplomático entre ambos gobiernos.
Este mismo lunes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba admitió la reunión, en la que por la parte estadounidense participaron secretarios adjuntos del Departamento de Estado y por la parte cubana, a nivel de viceministro de Relaciones Exteriores. Pero el pronunciamiento oficial de la cancillería cubano no mencionó a El Cangrejo.
Hay que recordar que el nombre del nieto de Raúl Castro ha salido a relucir en varias ocasiones como una presunta figura clave dentro del proceso de negociación entre Washington y La Habana.
El pasado 13 de marzo Rodríguez Castro, que hasta el momento siempre ha actuado desde las sombras, asistió a la comparecencia del gobernante Miguel Díaz-Canel ante la prensa nacional para anunciar las negociaciones bilaterales en curso.
A finales de febrero El Nuevo Herald reportó que funcionarios estadounidenses cercanos a Rubio se reunieron con Rodríguez Castro en el marco del encuentro anual de líderes caribeños celebrado entonces en la capital de San Cristóbal.
El comunicado del portavoz detalló que las conversaciones bilaterales en La Habana incluyeron temas como la liberación de los presos políticos y el otorgamiento al pueblo mayores libertades políticas; la idea de llevar el servicio de internet satelital Starlink a Cuba; o la preocupación de Estados Unidos respecto a la presencia de grupos de inteligencia, militares y terroristas extranjeros que operan con el permiso del gobierno cubano.
También se abordó la necesidad de que Cuba realice reformas significativas en los ámbitos económico y de gobernanza; de compensar a personas y empresas estadounidenses por los activos y propiedades confiscados; y de implementar reformas clave respaldadas por Estados Unidos.
La comunicación expuesta por Café Fuerte reafirmó que el presidente Trump ha estado dispuesto a buscar una solución diplomática, pero que “no permitirá que Cuba colapse hasta convertirse en una grave amenaza para la seguridad nacional si los líderes cubanos no están dispuestos o no son capaces de actuar”.



















