En la memoria sentimental de la televisión cubana hay historias que traspasan la pantalla. Una de ellas es, sin duda, la relación entre Susana Pérez y Roberto Perdomo, quienes no solo protagonizaron una de las telenovelas más vistas del país, sino que vivieron un romance real mientras las cámaras grababan cada escena.
Durante una entrevista concedida a la plataforma digital Familia Cubana, Susana Pérez recordó con complicidad y franqueza aquellos años en que coincidieron el amor y el trabajo. La actriz, considerada una de las grandes figuras dramáticas de Cuba en los últimos 50 años, habló con especial cariño de la etapa en que filmó El Balcón de los helechos, producción que dirigió junto a Armando Toledo en 2005 y que se convirtió en un fenómeno de audiencia.
La novela narraba la historia de un viudo que, tras una vida sexual abierta junto a su esposa fallecida, intenta rehacer su vida con una mujer más conservadora. El personaje masculino, Alberto, interpretado por Roberto Perdomo, enfrentaba conflictos íntimos que mezclaban erotismo, comedia y drama. A su lado, Susana encarnó a Verónica, un personaje que ella misma confesó haber construido “de afuera hacia adentro”.
“Primero tuve que vestirla, peinarla… Me corté el pelo, me lo cambié de color, me puse un diente de oro”, recordó entre risas. Ese proceso de transformación fue clave para dar vida a una mujer pasional, intensa y con un gran corazón, muy distinta a las heroínas románticas que marcaron su carrera en los años 80.
Pero más allá del personaje, lo que encendía la pantalla era algo imposible de fingir: la química real entre ambos protagonistas. “Ya nosotros estábamos juntos cuando empezó la novela y duró toda la novela. Eso se ve, se siente, esa efervescencia”, confesó Susana. Sus palabras dejaron claro que la pasión no era solo un recurso dramático, sino una energía auténtica que el público percibía en cada escena compartida.
El vínculo sentimental entre Susana Pérez y Roberto Perdomo coincidió exactamente con el rodaje de la telenovela. Fue una etapa de intensidad artística y personal. Ambos eran ya figuras reconocidas: ella, primera actriz en más de 30 producciones; él, uno de los actores más populares de su generación, con una sólida carrera en el teatro. La combinación resultó explosiva.
Sin embargo, como muchas historias de amor que nacen bajo reflectores, la relación no sobrevivió al paso del tiempo. “Ya después eso se frustró… por x o por y”, comentó Susana con una sonrisa cómplice, dejando entrever que las razones quedaron en el ámbito privado.
Lo cierto es que aquel romance marcó una época. La efervescencia que menciona la actriz quedó inmortalizada en escenas que todavía hoy el público recuerda. Fue una mezcla de ficción y realidad que potenció la narrativa y convirtió a “El Balcón de los helechos” en una novela cargada de magnetismo.
En retrospectiva, la historia entre Susana Pérez y Roberto Perdomo no solo habla de un amor que coincidió con un proyecto exitoso, sino de un momento irrepetible en la televisión cubana: cuando la pasión real atravesó la pantalla y se convirtió en parte del imaginario colectivo.

















