María Elvira defiende en redes valores americanos en “respuesta” al show de Bad Bunny, y esto sucedió

Havana
algo de nubes
25.2 ° C
25.2 °
25.2 °
50 %
5.7kmh
20 %
Sáb
26 °
Dom
28 °
Lun
27 °
Mar
25 °
Mié
22 °

La congresista republicana por Florida María Elvira Salazar se sumó a la polémica en redes relaciodan con el show de medio tiempo del Super Bowl LX, encabezado por Bad Bunny, al criticar que este se realizara íntegramente en español.

El comentario, publicado en X, planteó que el Super Bowl es “un momento nacional” que “debería” estar orientado a una audiencia “abrumadoramente angloparlante” y que un espectáculo “totalmente en español, sin subtítulos” no sería “inclusivo” sino “excluyente”. En el mismo texto, Salazar añadió una línea que concentró parte del debate.

“En Miami escuchamos música en español, pero ponemos America First”, enmarcando su crítica como una defensa de lo que describió como valores y unidad nacional.

La reacción fue inmediata y se centró menos en Bad Bunny y más en la propia trayectoria pública de la congresista, a pesar de lo que muchos cubanos crean y puedan haber leído en las redes sociales.

Muchos de sus críticos la acusaron de incoherencia política, tras un artículo publicado por el «izquierdista» Miami New Times. El periódico, que a pesar de estar radicado en Miami vive ajeno al dilema «cubano», señaló en su artículo publicado el 10 de febrero de 2026, que Salazar desarrolló su carrera en televisión en español, incluyendo etapas en CNN en Español, Telemundo, Univision y otros medios del ecosistema hispano en Estados Unidos.

Precisamente el hecho de haber nacido en Miami, ser hija de cubanos, tener un largo historial en medios hispanos durante décadas como periodista y presentadora en cadenas de habla española, detonó la conversación y las críticas. Una de las respuestas con mayor alcance provino de la exsenadora estatal demócrata Annette Taddeo, quien la enfrentó de manera directa: le reprochó haber construido su vida profesional “en medios en español”, comunicándose y buscando votos en español, y presentar ahora el español de Bad Bunny como una amenaza o un problema para el país.

El intercambio se movió rápido del plano cultural al electoral: comentaristas y usuarios destacaron que el distrito de Salazar (FL-27) tiene una alta proporción de población hispana, lo que hizo que su postura pareciera, para muchos, políticamente arriesgada o diseñada para alinearse con una narrativa nacional del Partido Republicano más que con el perfil sociolingüístico de su circunscripción.

El episodio tomó un giro adicional cuando, al día siguiente, Salazar publicó un mensaje en X exclusivamente en español, acompañado de una foto junto a la comentarista Ninoska Pérez Castellón.

Esa publicación reactivó el señalamiento de doble rasero: usuarios le respondieron con frases del tipo “English please” y bromas sobre su propio “America First”, usando su tuit en español como evidencia de que la congresista alterna idiomas con naturalidad «cuando le conviene» y que su crítica al show no era, para ellos, una defensa coherente de inclusión, sino una disputa cultural por símbolos y jerarquías lingüísticas.

Por suerte para ella, hasta el mismísimo Donald Trump salió en su defensa en la red social Truth Social donde afirmó que la congresista «está haciendo un magnífico trabajo representando a la maravillosa gente del 27º Distrito Congresional de Florida»

La controversia de Salazar se insertó, además, en una ola más amplia de reacciones políticas al halftime show de Bad Bunny, que fue presentado en varios medios como el primero totalmente en español en la historia reciente del espectáculo. En el flanco conservador, el debate escaló más allá del idioma hacia acusaciones de “contenido inapropiado” y llamados a que la FCC revisara la transmisión, según reportó Axios al reseñar presiones de legisladores republicanos para investigar el show. En paralelo, otras coberturas describieron la discusión como un capítulo típico de guerra cultural en torno a identidad, inmigración y definición de lo “americano”, con reacciones de apoyo al carácter latino del espectáculo y críticas a la idea de que el inglés sea requisito para representar a Estados Unidos en un evento masivo.

Más allá de simpatías o antipatías hacia Bad Bunny o María Elvira, por lo hecho y dicho, hay que reconocer que es la única congresista del Sur de la Florida que abiertamente ha defendido a los inmigrantes porque, los otros dos parecen vivir en otra zona del país. Sin embargo, esta vez, quedó expuesto un choque difícil de disimular: una figura política surgida del ecosistema mediático hispano en EE.UU. cuestionando la legitimidad de un show en español en el principal escenario de entretenimiento deportivo del país. El resultado fue una respuesta pública que no se limitó a refutarla, sino que la devolvió a su propio expediente profesional, a su distrito electoral y a la evidencia simple de su práctica cotidiana: cuando quiso comunicar un gesto político local, lo hizo en español.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

¿Quieres reportar algo?

Envía tu información a: [email protected]

Lo más leído

Quizás te interese

¡RECARGA X 6 + Internet Nocturno!RECARGAR
+