Cuba tendría combustible disponible solo para entre 15 y 20 días si se mantienen los niveles actuales de consumo, según estimaciones de la empresa de inteligencia de mercado Kpler.
“Podemos decir que Cuba puede funcionar de 15 a 20 días” si se suma el envío de enero a los aproximadamente 460.000 barriles que tenía en inventario a principios de 2026, afirmó Victoria Grabenwöger, analista de investigación de crudo de Kpler.
Tras el bloqueo de los envíos desde Venezuela por parte de Estados Unidos y la posibilidad de que ocurra lo mismo con México, su último proveedor activo, La Habana solo ha recibido un cargamento de 84.900 barriles en lo que va de año, en un envío mexicano el 9 de enero.
Lo anterior equivale a poco más de 3.000 barriles diarios (bpd), una cifra inferior al promedio de 37.000 bpd que Cuba recibió de todos los proveedores en 2025.
Se trata de un contexto que aumenta la presión sobre un sistema eléctrico ya en crisis y eleva el riesgo de racionamientos severos, lo que podría acelerar el colapso económico en un escenario de alta dependencia externa y deterioro estructural.
Analistas advierten que, sin nuevas entregas en las próximas semanas, el país enfrentaría una crisis energética de gran magnitud, con escasez también de fuel oil para la generación eléctrica.
“Tienen una gran crisis en sus manos” si no llegan más entregas en las próximas semanas, dijo a Financial Times el investigador Jorge Piñón, de la Universidad de Texas.
FT Exclusive: Unless deliveries resume from Mexico, Cuba's sole remaining oil supplier, the country could face sharp rationing, with much of the island already suffering near-daily blackouts. https://t.co/bcwyof0AKd pic.twitter.com/3jnv9vVehG
— Financial Times (@FT) January 29, 2026
Desde este viernes 30 de enero entró en vigor una orden ejecutiva con la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impondría aranceles a los países que vendan o envíen petróleo al gobierno cubano.
De acuerdo con lo que declaró a Financial Times Gonzalo Monroy, consultor energético en Ciudad de México, “Cuba dependía mucho de Venezuela. Si ahora solo tiene a México, y México está bajo presión de Estados Unidos y no puede exportar, Cuba tiene un grave problema”.
Venezuela despachó a Cuba el último cargamento de combustible en noviembre y no ha habido ninguno desde entonces, aseguró Grabenwöger.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este viernes que buscará soluciones diplomáticas y alternativas para seguir ayudando a Cuba, pero que su Gobierno busca conocer con precisión el alcance del decreto para no poner en riesgo a México.
Sheinbaum reconoció además que cortar los envíos de petróleo a Cuba podría desencadenar una “crisis humanitaria de gran alcance”, que afecte el transporte, los hospitales y el acceso a los alimentos.
Los datos de Kpler muestran que las exportaciones de petróleo de Rusia y de Argelia, otros países que han abastecido a Cuba en el pasado, han sido muy esporádicas.
Al mismo tiempo, el pasado jueves 29 de enero la Termoeléctrica Antonio Guiteras, de Matanzas, la de mayor generación en Cuba, dejó de aportar energía al sistema eléctrico nacional para ser sometida a una intervención técnica que presumiblemente se extenderá hasta el domingo.
Por otro lado, en un contexto ya marcado por prolongados y constantes apagones, pese a que la demanda en Cuba ha sido mucho menor este mes debido a las temperaturas invernales que imperan en el país, esta semana se han multiplicado las largas colas para comprar combustible.
Según estimaciones citadas por la agencia EFE, Cuba precisa unos 110.000 barriles de petróleo diarios, de los cuales unos 40.000 provienen de su producción nacional de crudo (que se dedica fundamentalmente a nutrir las centrales termoeléctricas).
Su principal proveedor histórico era Venezuela, que en 2025 le suministró unos 27.000 barriles diarios, según el sistema de seguimiento de Reuters (mucho menos de los hasta 100.000 diarios que llegó a proporcionar). Esto acabó con la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro.
Luego estaba México, con entre 6.000 y 12.000 barriles diarios el año pasado, según distintas fuentes. Washington había ido incrementando su presión sobre este país en las últimas semanas.


















