La declaración de emergencia nacional sobre Cuba, emitida este 29 de enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es la continuidad de la emergencia nacional declarada el 1 de marzo de 1996, según aclaró este viernes el destacado periodista y profesor universitario cubanoamericano Wilfredo Cancio.
Según precisó Cancio en redes sociales, la importante aclaración en torno a la orden ejecutiva sobre Cuba, emitida el jueves, fue hecha por la consejera de estrategias políticas y exsecretaria asistente del Departamento de Estado, Yleen Poblete.
La medida fue inicialmente declarada en respuesta al derribo de dos avionetas humanitarias estadounidenses sobre aguas internacionales por parte del gobierno cubano, que tuvo lugar el 24 de febrero de 1996 y que causó la muerte de tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente.
La emergencia nacional se ha ampliado y prorrogado desde entonces, y la última vez lo hizo el propio Trump, el 24 de febrero de 2025, detalló Cancio al subrayar que la novedad del documento publicado este jueves es el anuncio de aranceles contra los productos de países que vendan o suministren, directa o indirectamente, petróleo o cualquiera de sus derivados al régimen cubano.
De acuerdo con la orden más reciente publicada por la Casa Blanca, Cuba representa “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
“Las políticas, prácticas y acciones del gobierno de Cuba están diseñadas para perjudicar a Estados Unidos y apoyar a países hostiles, grupos terroristas transnacionales y agentes malignos que buscan destruir a la nación americana”, señala el texto.
La orden presidencial faculta al Secretario de Estado y al Secretario de Comercio la potestad para emitir normas y directrices y tomar cualquier otra medida para implementar el sistema arancelario y las medidas relacionadas.
“Las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba están diseñadas para perjudicar a Estados Unidos y apoyar a países hostiles, grupos terroristas transnacionales y agentes malignos que buscan destruir a Estados Unidos”, sostiene la orden ejecutiva.
Esta medida afectaría directamente por ejemplo a México, que se había convertido en el principal proveedor de crudo a Cuba desde la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Sin embargo, a mediados de enero, la petrolera estatal suspendió el envío de buques petroleros a la Habana.


















