A veces un gesto sencillo puede abrir de golpe una compuerta emocional que creíamos cerrada. Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando Ana Paloma, la hija de siete años del fallecido reguetonero cubano El Taiger, compartió un video que estremeció a miles de seguidores del artista dentro y fuera de Cuba. La pequeña apareció frente a un altar improvisado, dispuesta a cantarle a su padre una de las canciones más íntimas de su repertorio: Carta Magna.
“Papá, ya te puse tus velitas, espero que con esto estés satisfecho. Yo sé que a ti Carta Magna te encanta porque fue cuando murió mi abuela, tu mamá…”, dice entre lágrimas en la grabación. La escena, captada sin artificios, muestra a una niña que entiende la música como legado y como puente hacia un padre que ya no está.
Lanzada en 2021, Carta Magna nació del dolor más profundo de El Taiger: la pérdida de sus padres. Fue en esa etapa de duelo que el artista escribió versos que todavía hoy muchos fans repiten como si fueran mantras para atravesar sus propias ausencias. En el video, Ana Paloma deja claro que esas palabras ya forman parte de su historia familiar. “Esta canción también me recuerda a ti, espero que la disfrutes mucho. Te quiero, te extraño”, añade antes de empezar a cantar.
Y ahí ocurre lo inesperado: la voz tímida de la niña se mezcla con estrofas cargadas de cicatrices. “Yo me preparé para todo, pero para esa no me preparé”, entona El Taiger en el tema original; o esas otras líneas que tantos memorizaron: “No pude enterrar a mis viejos, pero me quedé con todos los consejos”, “Aunque quiera llorar ya no puedo y aunque llore no puedo tenerlos de nuevo”. Son frases que hablan del desamparo, pero también del amor que sobrevive a cualquier golpe.
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Hay versos que en boca de su hija adquieren un peso distinto: “Yo soy la mejor versión de lo que hicieron y con ustedes se fueron mis miedos” y “Voy a cuidar de tus nietos y ese apellido que me pusiste lo van a decir con respeto”. Lo que antes era promesa de un hijo hacia sus padres, ahora suena a confirmación de que esa línea familiar sigue viva en Anita, aunque haya tenido que aprender demasiado pronto lo que es la ausencia.
Desde su estreno, Carta Magna consolidó el vínculo entre El Taiger y sus seguidores. La sinceridad del artista, poco común en un género asociado con la dureza, generó una ola de apoyo que él mismo agradeció más de una vez. Quizás por eso el video de Ana Paloma tocó fibras tan sensibles: porque quienes lo vieron reconocieron el mismo dolor que inspiró la canción.
En Instagram, los mensajes no tardaron en desbordarse. La China Lay, expareja de El Taiger, escribió: “Qué Dios y todos los santos te me protejan y te sigan bendiciendo siempre, mi niña talentosa. Te amo”.
Otros usuarios se sumaron con palabras que mezclaban ternura y admiración: “Bendiciones, eres grande. Que tu papi y tu abuelita te protejan mucho”; “Esto me sacó las lágrimas”; “Eres la misma voz de tu papá, sigue adelante, mi niña”; “Esa niña se está criando con un dolor y a la vez una fuerza que este mundo no estará preparado para ella cuando sea grande”.


















