El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado mucho de qué hablar tras sugerir que en Cuba apenas hay autismo porque la población no tiene acceso al Tylenol.
“Hay partes del mundo donde no toman Tylenol. Hay rumores (y no sé si es cierto o no) de que Cuba no tiene Tylenol, porque no tiene el dinero para comprarlo, y tiene prácticamente nada de autismo. Okay?”, afirmó el líder republicano al hablar este lunes sobre embarazo, autismo y vacunas.
Trump hizo las polémicas declaraciones al anunciar que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) notificará a los médicos que el uso de acetaminofén (también denominado genéricamente como paracetamol y vendido como Tylenol) durante el embarazo “puede estar asociado con un riesgo muy elevado de autismo”.
De acuerdo con Trump, la FDA recomendará limitar el uso del popular analgésico de venta libre en mujeres embarazadas, así como solo administrarlo cuando sea “médicamente necesario”, como en casos de fiebre muy elevada “si no puedes resistirlo”.
En ese marco, aseguró que había lugares del mundo como Cuba que no tenían acceso al Tylenol y por eso casi no tenían autismo.
“El acetaminofén es la opción más segura de analgésico para las mujeres embarazadas cuando sea necesario durante todo el embarazo”, dijo Kenvue, fabricante de Tylenol, en un comunicado el domingo.
La empresa recalcó además que “los hechos son que más de una década de rigurosa investigación, respaldada por los principales profesionales médicos y reguladores de salud globales, confirma que no existe evidencia creíble que vincule el acetaminofén con el autismo”.
No obstante, la carta emitida por la FDA a los médicos, citada por CNN, dice que “no se ha establecido una relación causal” entre el Tylenol y el autismo, y que “existen estudios contrarios en la literatura científica”.
Por otro lado, desde la óptica del presidente, los padres que decidan vacunar a sus hijos deberían dilatar la aplicación de las dosis y evitar aquellas que concentren varias vacunas en una sola inyección.
Según aseveró Trump, los amish, por ejemplo, no se vacunan y “no tienen autismo”. Hay que recordar que los amish son una comunidad cristiana de origen europeo asentada sobre todo en Estados Unidos y Canadá, que vive al margen del mundo moderno.


















