En los últimos días, medios estadounidenses como Miami Herald y The New York Times han publicado informaciones en las que se sugiere que el gobierno de Trump había condicionado continuar las conversaciones con Cuba a cambio de la salida de Díaz-Canel de su cargo.
n los últimos años, este tipo de tecnología ha sido empleada tanto por actores estatales como no estatales en conflictos en Oriente Medio, lo que ha incrementado la preocupación de las autoridades de defensa sobre su uso en territorio estadounidense.
En declaraciones al diario Los Angeles Times, la diplomática señaló que La Habana está preparada para discutir tanto los asuntos de interés común como las diferencias existentes entre ambos gobiernos.
Su regreso se produjo en un reporte del Noticiero Estelar de la televisión estatal, que informó sobre un encuentro del mandatario con una delegación de la Asamblea Internacional de los Pueblos, una plataforma que agrupa a movimientos y organizaciones de izquierda de distintos países y que realiza una visita a La Habana.
“Puede ser una toma amistosa, o puede ser una toma no amistosa. No importaría”, afirmó el mandatario al referirse a sus objetivos respecto a Cuba. Según Trump, la situación económica y energética del país caribeño limita seriamente la capacidad de negociación del régimen de Miguel Díaz-Canel.
Las declaraciones el mandatario estadounidense las hizo en entrevista telefónica al medio estadounidense "Político", en la antesala de su encuentro con una docena de líderes de América Latina y el Caribe este sábado en Miami.
Lavrov llamó la atención sobre las declaraciones de Donald Trump y de otros altos funcionarios estadounidenses, quienes "no dudan en decir que no se guiarán por ningún principio de la ONU, que solo se guiarán por los intereses de su Estado."