Reportes difundidos en Estados Unidos aseguran que Cuba habría adquirido cerca de 300 drones militares, algunos con alcance suficiente para llegar a Florida o Guantánamo. La Habana niega representar una amenaza, mientras legisladores, expertos y exfuncionarios estadounidenses piden tomar en serio el posible riesgo en medio de nuevas sanciones, tensión diplomática y menciones a un eventual caso judicial contra Raúl Castro.
“Estamos ante una de las operaciones de inteligencia más descaradas jamás intentadas tan cerca del territorio continental de EE.UU.”, declaró el congresista Carlos Giménez, republicano por Florida. “Nuestros adversarios están en la puerta. Es momento de actuar con contundencia”, añadió.