Marcus Terry, de 43 años, fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por matar a su compañero de celda Ray Matos con un bolígrafo en el Instituto Correccional de Dade. Durante la sentencia, mientras la jueza describía el crimen, Terry se rió y la llamó "divertida". El video se viralizó.
Mientras se espera una confirmación institucional, la prioridad —coinciden las alertas— es no enfrentar al sospechoso y notificar a la policía con datos precisos de lugar y hora. En casos que involucran a menores, la urgencia de una respuesta rápida y transparente es doble: por justicia y por prevención.
El proceso legal actual busca compensar a Jean por los años perdidos en prisión, una parte significativa de su juventud, durante la cual quedó privado de su libertad y de las oportunidades que su talento le había ofrecido. El caso también destaca problemas más amplios de discriminación y corrupción dentro de la policía de Miami, que, según la demanda, falló en supervisar y tomar acciones contra los oficiales implicados en malas prácticas.
Roleivis, recluso en el tenebroso centro penitenciario de Las Canaletas, Matanzas, otrora prisión militar a dónde llevaban todos los presos del Servicio Militar en la región central de Cuba, juzgados y condenados por delitos de deserción principalmente, se encontraba plantado desde hace varios días, negándose a ingerir alimentos.