Dos días después del quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021, Prisoners Defenders documentó 1.306 presos políticos en Cuba — el número más alto en sus registros. Cuarenta son menores de edad. Dieciséis de ellos están en cárceles de adultos. El régimen lleva meses ejecutando una estrategia de represión preventiva para que el aniversario no tenga calles.