Erasto Crisanto Valdés fue encontrado con vida el 7 de agosto por un equipo de buzos mexicanos y extranjeros, tras 15 días perdido en las profundidades de un cenote entre Veracruz y Oaxaca. Sobrevivió gracias a una caverna con aire, agua del propio cenote y, según cuenta, a su fe.
Cuatro personas de origen cubano, incluido un niño, fueron encontradas sin vida en una vivienda de San Diego, Texcoco. Vecinos reportaron olor a gas y las autoridades investigan una probable intoxicación por gas LP, con un boiler de paso bajo revisión como posible origen del incidente.