Miguel Díaz-Canel clausuró el encuentro internacional de partidos comunistas en La Habana revelando cifras críticas sobre la salud y la energía en la Isla.
Cuba comenzó a aplicar una reforma económica que permite una mayor participación privada y extranjera en actividades reservadas durante décadas al Estado. Aunque las medidas recibieron respaldo unánime de la Asamblea Nacional y de Raúl Castro, su aplicación plantea una tensión entre la necesidad de atraer capital y el propósito del Partido Comunista de conservar el control político y los sectores estratégicos.
Mientras Cuba se acerca a 2028, la sucesión presidencial vuelve al centro del rumor político: cambios constitucionales, herederos biológicos y dirigentes sin voto popular.
La denuncia, hecha pública por la activista cubana Irma Lidia Broek en Facebook, muestra lo que deberían ser alimentos de ayuda entregados a ancianos y familias afectadas, convertidos en una pasta hinchada, descompuesta, con ese brillo aceitoso que solo tienen las cosas que ya empezaron a despedirse de este mundo.
La aludida es Dania María Santí Morlanes, militante del Partido Comunista, exdecana de la Facultad de Lenguas y Comunicación de la Universidad de Camagüey, señalada por su rol en la expulsión como profesor del plantel, del periodista independiente José Luis Tan Estrada; y también, en un pasado no tan lejano, de otro profesor y periodista: José Raúl Gallego.