Según un reportaje de The Atlantic, exiliados cubanos en Miami recurren a intermediarios como un dentista vinculado a la familia de Marco Rubio o a contactos personales para hacer llegar sus planteamientos al secretario de Estado. La revista sostiene que Washington exigió la salida de Miguel Díaz-Canel en las conversaciones con el nieto de Raúl Castro y que el diálogo se ha estancado.