En los últimos años, la crisis ha producido escenas que más de un medio ha retratado con crudeza: familias que recurren a trailers o incluso a botes amarrados en patios y bahías como alternativa de emergencia ante alquileres formales inalcanzables. Aunque pueda sonar pintoresco, ese parche confirma la magnitud del problema en barrios de fuerte presencia cubana como Hialeah y en la propia ciudad de Miami.
Esa coexistencia entre fin y renacimiento define hoy la gastronomía de Miami: una ciudad que se despide de sus lugares de siempre mientras otros, con menos historia pero igual pasión, asumen el relevo. Y aunque algunos locales emblemáticos se apaguen, la inclusión de tres restaurantes en The Resy 100 demuestra que el fuego sigue encendido en las cocinas de la ciudad.
“Yo sé todas las cosas que voy a hacer allá, en el sentido del show, de todo. Ya eso lo tengo visualizado desde hace muchos años y ahora más todavía que tengo otra experiencia, otras ideas”