Una coalición de más de 20 medios independientes cubanos lanzó una encuesta de opinión pública con 32 preguntas. El régimen la bloqueó antes de que se publicaran resultados y Razones de Cuba la atacó llamándola "fraude estadístico" y "operación de guerra informativa". Hasta este martes superaba las 31,000 respuestas, con el 59% provenientes de dentro de Cuba. Los datos son devastadores para el régimen.
Con la nueva ley en vigor, la situación para los periodistas independientes en Cuba se ha vuelto aún más precaria. Mientras los medios estatales celebran la implementación de la normativa, que según ellos "mejorará la transparencia y veracidad" de la información, la realidad para aquellos que no comulgan con el discurso oficial es cada vez más asfixiante. La Ley de Comunicación Social no solo refuerza el monopolio informativo del régimen, sino que también amplía el margen de represión hacia cualquier voz disidente.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) afirmó que la Ley de Comunicación Social aprobada a finales de mayor por el Parlamento de Cuba no hace más que “legalizar la censura”