Las autoridades de Indonesia arrestaron a un piloto de Malaysia Airlines después de hallar en su equipaje más de 70.000 pastillas de éxtasis, con un peso superior a 26 kilos, además de metanfetamina. La Policía sostiene que el aviador habría realizado otros transportes de drogas y que le habían prometido alrededor de 50.000 ringgit malasios por la entrega.
El expediente deja al descubierto algo más que una cadena de delitos: muestra cuán fácil puede ser manipular a quien cree estar en control. Porque el engatusamiento, en este caso, no fue un truco espectacular ni una escena de película. Fue algo más simple y más peligroso: la suma de gestos pequeños, de señales que prometen sin decir nada, y de hombres convencidos de que esa sonrisa era para ellos… hasta que despertaron solos, sin recuerdos y sin nada.