La deportación de Fernando Armando Valdés Pérez plantea una interrogante todavía sin respuesta oficial: si investigadores federales determinaron que operó durante décadas como activo de la inteligencia cubana e infiltró círculos del exilio en Estados Unidos, ¿por qué fue expulsado mediante un procedimiento migratorio y no procesado penalmente? Las leyes federales y anteriores casos de agentes de Cuba permiten identificar varias explicaciones posibles, pero también dejan importantes preguntas abiertas.
Una investigación de Martí Noticias vincula al hijo de un diplomático cubano con un negocio informal de remesas, mientras el MININT asegura perseguir esas mismas actividades en la isla.