Miles en La Habana frente a la embajada de EE.UU. El régimen respondió con un mitin. Mariela Castro dijo que nadie secuestrará a su padre. Pero detrás de esa frase está el miedo que el acto de masas intenta ocultar.
En una semana ya de por sí turbulenta, tres noticias sacudieron simultáneamente a Cuba y su diáspora: el director de la CIA John Ratcliffe se reunió con funcionarios del régimen en La Habana, un reporte de Axios reveló que Cuba adquirió más de 300 drones militares con ayuda de Rusia e Irán, y Washington prepara una acusación criminal formal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Tres frentes abiertos que definen la semana más tensa entre Cuba y EE.UU. desde la Guerra Fría.
Se trata de la primera vez que un dirigente del régimen cubano es imputado en Estados Unidos por presuntos actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses.
La visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana ha desatado sorpresa, ironías y especulaciones políticas entre cubanos dentro y fuera de la isla. Mientras medios estadounidenses hablan de presiones y negociaciones directas con el gobierno cubano, analistas y periodistas interpretan el encuentro como un símbolo de los profundos cambios geopolíticos que atraviesa la relación entre Cuba y Estados Unidos en medio de la peor crisis económica y energética de la isla en décadas.
Según detalló Martí Noticias, la Fiscalía de los distritos Medio y Sur de Florida lo acusa de fraude y uso indebido de visados y otros documentos, así como de proporcionar información falsa a una agencia federal. Una acusación que tiene todo el sustento del mundo porque, en su solicitud de ajuste de estatus (para obtener la residencia permamente en los Estados Unidos), y que fue presentada en abril de 2025 por González-Pardo, este aseguró que nunca había recibido entrenamiento militar ni con armas, ni pertenecido a grupos armados, ni servido en unidades militares o policiales, pese a haber sido piloto de combate de la DAAFAR entre 1980 y 2009.
Luis Raúl González Pardo Rodríguez, el piloto cubano que estuvo involucrado en la operación aérea que resultó en el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, actualmente en Estados Unidos bajo un parol humanitario, era en el 2016, según un funcionario de los EE.UU. "un "contacto clave" de la embajada para coordinar temas relacionados con la aviación, la seguridad y el manejo de delegaciones VIP. "