Miami International Airport mantiene un acuerdo con Goodwill Industries of South Florida para destinar a sus tiendas los objetos perdidos que nadie reclama. Tras un periodo de 30 a 60 días sin que aparezca el dueño, los artículos pasan a manos de la organización, que paga 13 000 dólares mensuales por recogerlos y revenderlos para financiar programas sociales. Ropa, electrónicos y maletas olvidadas terminan así en los estantes de Goodwill, mientras el aeropuerto reduce almacenamiento y el condado obtiene ingresos sin subastar.
En 2010 un hombre llamado Randy Guijarro compró una foto tipo hojalata de $2 en una tienda de segunda mano Goodwill. En la foto, aparecían dos personas jugando criquet. Él sin embargo, no sabía que en esa foto aparecía Billy the Kid.
Zach Norris compró su reloj a precio de ganga en la tienda Goodwill porque dice que tuvo la intuición de que podía valer mucho más, aunque nunca sospechó cuánto.