El expediente deja al descubierto algo más que una cadena de delitos: muestra cuán fácil puede ser manipular a quien cree estar en control. Porque el engatusamiento, en este caso, no fue un truco espectacular ni una escena de película. Fue algo más simple y más peligroso: la suma de gestos pequeños, de señales que prometen sin decir nada, y de hombres convencidos de que esa sonrisa era para ellos… hasta que despertaron solos, sin recuerdos y sin nada.
El caso ha despertado atención en el sur de Florida, donde las restricciones de viaje a Cuba y la falta de supervisión sobre operadores turísticos independientes continúan generando oportunidades para fraudes similares.
“Somos más de 11 familias afectadas por estas personas. Le han robado muchísimo dinero a muchísima gente. Estamos hablando de que a uno le quitaron 100.000 dólares, a otro más, y así”
Notablemente indignada, también afirmó que la falta de profesionalidad de los promotores se debe a que ella es una mujer en una industria manejada por hombres