Miguel Díaz-Canel anuncia el uso de inteligencia artificial para distribuir los apagones en La Habana, una promesa descabellada y sin recursos en medio del colapso.
Mientras los cirujanos definen próximos pasos y los partes médicos se actualizan, el caso de Osmani vuelve a exponer la zona de riesgo de un oficio esencial para un país que sufre cortes constantes de servicio eléctrico… y, a la vez, la brecha entre lo que el oficialismo comunica y lo que la familia dice necesitar para sobrellevar el día a día de la recuperación.