La desaparición de esta cubana pone sobre la mesa no solo la desesperación de las familias, sino también la carencia de mecanismos institucionales confiables. Mientras tanto, su madre continúa la búsqueda, sostenida por la solidaridad ciudadana que exige visibilidad y justicia.
Vladimir Cruz, protagonista de Fresa y Chocolate, cumple 60 años y sigue brillando en el cine cubano con nuevos proyectos, junto a su hija y grandes figuras.
En un país que se promueve como potencia médica, las prótesis se arrancan de los muertos y se trafican dentro de los hospitales. Para esta familia, la llamada medicina gratuita se redujo a una travesía de pagos, favores y miedos. La operación fue un milagro; el sistema, un cementerio de ilusiones.
Según se pudo confirmar, la versión no oficial de lo ocurrido, es que a un compañero en el Servicio Militar se le escapó un tiro de su arma, y acabó con la vida de este joven.