En Cuba, donde los mecanismos formales de asistencia suelen ser lentos o insuficientes, Facebook y WhatsApp funcionan como tablón de anuncios, oficina de coordinación y, muchas veces, única ventanilla de esperanza. Hay una ética de la proximidad que se activa: quien no tiene dinero ofrece transporte; quien no puede donar sangre replica la convocatoria; quien no posee colchones pregunta por tallas de ropa; quien vive fuera enciende la cadena de remesas o compra en línea.
Mientras los cirujanos definen próximos pasos y los partes médicos se actualizan, el caso de Osmani vuelve a exponer la zona de riesgo de un oficio esencial para un país que sufre cortes constantes de servicio eléctrico… y, a la vez, la brecha entre lo que el oficialismo comunica y lo que la familia dice necesitar para sobrellevar el día a día de la recuperación.
Más allá de la aritmética de detenidos, el trasfondo es el de siempre: apagones que en el oriente superan las 20 horas diarias, enfado acumulado y un Estado que alterna mensajes de conciliación con medidas punitivas. Si agosto ya había dejado protestas en otros puntos de Holguín, septiembre confirma la deriva.
Que en esta ocasión no haya que lamentar víctimas es un alivio. Pero el humo que ayer se elevó sobre los techos de San Juan de Dios es recordatorio tangible de que cada apagón prolongado trae consigo una cadena de decisiones de alto riesgo.
El sistema —identificado como AL91— se mueve lentamente hacia el oeste, entre 5 y 10 millas por hora, y de mantener la organización podría estar cerca de las Antillas Menores a mediados o finales de la próxima semana.
desde 2016, cuando Gastronomía entregó el inmueble a Artes Escénicas, el lugar NUNCA recibió mantenimiento constructivo. Nueve años después, las humedades en techo y paredes, el moho del agua filtrada y el desgaste del mobiliario cuentan mejor que nadie lo que ocurrió en el ínterin.
El director del Miss Universo Cuba, Prince Julio César, afirmó que su discípula, Lina Luaces, será la vencedora de la cita global que tendrá lugar en Tailandia el próximo 21 de noviembre.
Mientras no existan datos oficiales ni auditorías transparentes sobre lo ocurrido, el nombre de Yaniela seguirá convertido en símbolo: el de una muerte joven que, según los testimonios, no fue inevitable, sino consecuencia de un sistema sanitario que hoy “no tiene nada”. Su despedida deja una lección amarga: en Cuba, para demasiadas familias, enfermar no es solo un riesgo clínico, sino una ruleta de escasez. Y contra eso no basta el heroísmo de los médicos; hacen falta insumos, protocolos, transporte, verdad y responsabilidades.