Mientras Washington confiscaba un carguero venezolano con petróleo rumbo a Cuba, otro buque de La Guaira atracó sin obstáculos con 27 contenedores de ayuda humanitaria para los damnificados del huracán Melissa. La diferencia no estuvo en la bandera, sino en el tipo de carga: el crudo navega dentro del régimen de sanciones que permite a EE.UU. incautar embarques, mientras que la asistencia post-desastre circula por un corredor humanitario tolerado y vigilado, donde la presión política se modula para no agravar una emergencia.
Cuba oficializó una redolarización parcial que reconoce el colapso del peso en medio de apagones, escasez y derrumbe productivo. Mientras el Estado busca controlar cada dólar que entra al país, los mangos se pudren en plantaciones estatales y las iglesias se llenan de personas que buscan refugio espiritual. Entre economía, abandono agrícola y fe, la isla vive un cierre de año marcado por la incertidumbre.
Un ómnibus volcó en la carretera Puerto Padre–Las Tunas y el chofer, identificado por amigos y vecinos como Nori, murió en el acto. Las redes se llenaron de condolencias y recuerdos para el conductor de transporte escolar, mientras muchos señalan las malas condiciones de la vía, el cansancio de los choferes y el repunte de la siniestralidad vial en la provincia como parte de un mismo problema de fondo.
Decenas de cubanoamericanos se reunieron frente al restaurante Versailles, en Miami, durante el Día Internacional de los Derechos Humanos, para denunciar la represión en la isla y exigir la liberación de presos políticos. La protesta, marcada por consignas clásicas del exilio y el deterioro creciente de la vida en Cuba, buscó amplificar las voces de quienes dentro del país no pueden manifestarse sin enfrentar detenciones o vigilancia estatal.
La administración Trump presentó un escrito ante la Corte Suprema en el caso Exxon Mobil vs. Corporación CIMEX y otras entidades cubanas, en el que reclama que la Ley Helms-Burton permita demandar directamente a empresas del Estado cubano por propiedades confiscadas, sin el paraguas de inmunidad soberana que les reconocen otras leyes federales. El gesto reabre el pulso jurídico y político por las expropiaciones de 1960 y coloca a Washington, otra vez, del lado de quienes buscan castigar económicamente al régimen.
Cuba profundiza sus vínculos con Rusia e Irán en un momento de incertidumbre económica en EE.UU., fortaleciendo alianzas políticas y económicas que desafían los marcos tradicionales de influencia estadounidense.
El desvío de vuelos rusos desde Venezuela hacia Cuba en plena escalada militar en el Caribe reabre la pregunta sobre el aislamiento de Maduro y el verdadero alcance del respaldo de Moscú.
La australiana Melbana Energy aplazó la perforación del pozo Amistad-11 en el Bloque 9 de Cuba tras declarar en incumplimiento a su socio Sonangol por impago de obligaciones financieras. El frenazo compromete uno de los proyectos estrella de La Habana para reducir la dependencia energética y revela hasta qué punto la viabilidad del bloque descansa en la salud financiera de la petrolera angoleña.
Qatar destinó 4,5 millones de dólares al PNUD para rehabilitar la infraestructura energética en tres provincias cubanas, un apoyo que llega en medio de apagones, hospitales deteriorados y una dependencia creciente del Gobierno de La Habana de fondos internacionales. Aunque la ayuda busca restablecer servicios esenciales afectados por un huracán, la ausencia de reformas profundas mantiene intacta la fragilidad del sistema y alimenta dudas sobre el impacto real de estas intervenciones en la vida de la población.
El asesinato de Estefany Reyes Gómez, de 26 años, en su casa de Madruga, Mayabeque, conmocionó este domingo a la comunidad y reavivó el reclamo urgente de reconocer y enfrentar la violencia de género en Cuba.
En Matanzas, los delitos contra los bienes del Estado pueden estar “de moda”, pero también lo está, cada vez más, la necesidad del gobierno de fabricar culpables menores para un problema que nació muy por encima del nivel donde alguien se roba un cable.
en notas del Banco Central, en conceptos que suenan científicos con promesas del pronto establecimiento de un mercado cambiario estable. Pero ahí afuera la vida transcurre en otra dimensión: la del salario que se evapora, la del huevo que dobla su precio en una semana, la del aceite que aparece dos días y luego se esconde un mes. Lo que el Estado llama “moderación” es, en la vida real, una especie de agónico sostenimiento a base de inventos.
Un grupo de médicos y un pastor que subían de madrugada a llevar medicamentos a una comunidad de la Sierra Maestra fue emboscado por cinco hombres armados con machetes. El asalto finalmente no se consumó, pero el episodio dejó al descubierto una Cuba donde ya se roba lo que antes era intocable: medicamentos, oxígeno hospitalario, ayudas para damnificados. La historia, contada por una de sus protagonistas y celebrada en redes con un coro de “Gloria a Dios”, se vuelve reflejo de un país en caída moral.