La ONU alertó sobre un posible colapso humanitario en Cuba en medio de apagones, escasez de combustible y presión de EE.UU. sobre el suministro petrolero.
Tres episodios recientes —represión a periodistas, cerco diplomático y obscenidad institucional— revelan una misma lógica de control, impunidad y degradación simbólica en Cuba.
El Swift Galaxy, ligado a un cargamento de 700.000 barriles previsto para Cuba, cambió su ruta y navega hacia Dinamarca. El desvío ocurre mientras Claudia Sheinbaum evita precisar si México mantendrá los envíos de Pemex a la Isla, en un contexto de fuerte crisis de combustible.
La pausa del petróleo mexicano a Cuba fue presentada fuera de la Isla como un freno concreto, y dentro como una reafirmación “soberana”. El contraste muestra cómo el oficialismo cambia el centro del debate: del combustible que falta a la épica que conviene.
Cubanos del sur de Florida debaten la política estadounidense que permite a México enviar petróleo a Cuba en medio de una profunda crisis de energía y sanciones, con opiniones divididas sobre sanciones y libertades.
Las condiciones de Washington a Caracas ponen en riesgo el crudo que aún recibe Cuba. El impacto sería inmediato en electricidad, transporte y economía.
Una fotografía nocturna captada desde la Estación Espacial Internacional y divulgada por la NASA revela a Cuba mayoritariamente apagada. A diferencia de Florida y otras zonas del Caribe, en la isla solo se distinguen luces aisladas en La Habana y en algunas cabeceras provinciales, mientras amplias zonas del país permanecen en completa oscuridad.
La llegada de 24.600 toneladas de arroz y los llamados institucionales a la solidaridad no lograron iluminar una Navidad marcada por apagones superiores a los 1.900 MW, escasez y familias separadas. Más allá de la falta de electricidad, en Cuba persiste un apagón más profundo: el de un país cansado, sin expectativas claras y con el ánimo en suspensión.
La interdicción de tanqueros vinculados al crudo venezolano por parte de Estados Unidos reaviva temores energéticos en Cuba y reactiva la disputa política regional.
México confirmó el envío de 80.000 barriles de petróleo a Cuba en medio de la grave crisis energética que vive la isla. El gobierno de Claudia Sheinbaum aseguró que se trata de una operación legal y de carácter humanitario, enmarcada en una relación histórica entre ambos países, mientras los apagones continúan afectando a gran parte de la población cubana.